Un logo para valeria lavorato coaching y consultaria
Un logo para valeria lavorato coaching y consultaria

La enfermedad nos lleva a la vida. Entrevista a Stephan Hausner

Valeria Lavorato • 30 de mayo de 2024
Un fondo blanco con la sombra de una persona sobre él

En el marco del taller titulado “La enfermedad nos lleva a la vida”, que dictaré el día 12 de junio de 2024, en colaboración con Mayka de Mi Peluca, he decidido volver a compartir esta pequeña entrevista que le realicé años atrás a Stephan Hausner, un referente de la salud en las constelaciones familiares, quien explica con mucha claridad la relación entre la salud, la enfermedad y el sistema familiar.

¡Que lo disfruten!

Valeria


Entrevista a Stephan Hausner

Por Valeria Lavorato


Estamos en "¿Qué querés que pase?" con Stephan Hausner.

Tenemos el honor de poder entrevistarlo luego del evento internacional "La enfermedad al servicio de la vida", que se desarrolló el miércoles 27 y el jueves 28 de abril de 2016, organizado por el "Centro Latinoamericano de Constelaciones Familiares y Soluciones Sistémicas". Stephan Hausner es médico naturópata, homeópata, fisioenergético, osteópata y profesor de naturopatía en varias universidades alemanas. Está formado en diversos métodos de psicoterapia humanística, especializado en el abordaje de la enfermedad a través del método de Constelaciones Familiares, y desde 1995 dirige regularmente talleres en más de 45 países en todos los continentes.


Es autor del libro "Aunque me cueste la vida - Constelaciones sistémicas en casos de enfermedades y síntomas crónicos".


Gracias, Stephan, por esta entrevista y muchas gracias a Rosi Steudel, que está traduciendo.


Valeria Lavorato: El evento se llamó "La enfermedad al servicio de la vida". Me gustaría que le cuentes a los oyentes, ¿cuál es la concepción de enfermedad que vos tenés desde la mirada de las Constelaciones Familiares?


Stephan Hausner: En primer lugar, me gustaría decir que muchos piensan que la enfermedad está en contra de la vida, pero en la profundidad, también existe la enfermedad que es una "expresión de vida". Lo especial en el trabajo con constelaciones es que podemos configurar sistemas familiares y también podemos agregar representantes de enfermedades o síntomas. De esa manera, nosotros reconocemos qué tareas cumplen o pueden cumplir las enfermedades o los síntomas dentro de sistemas familiares. En general, están al servicio de una compensación, a veces en relaciones de pareja, pero también en las relaciones entre hijos y padres, en varias generaciones, más allá de una sola generación.


De esta manera, en las constelaciones se puede reconocer que cada enfermedad y síntoma tiene un objetivo para el sistema familiar. En la constelación, uno reconoce el objetivo y la tarea, o cómo una enfermedad puede lograr una compensación, y se puede averiguar qué haría falta para que esa forma de compensación ya no sea necesaria.


V.L.: ¿O sea que es como un equilibrio que establece la enfermedad en la familia?


S.H.: Por ejemplo, los síntomas son los que regulan la distancia en las relaciones, la cercanía y la distancia en las relaciones. El más conocido de estos síntomas son las migrañas en la mujer. Pero también en las constelaciones conocemos el contenido no resuelto del pasado; generalmente, experiencias traumáticas vuelven a pedir la palabra a través de las generaciones, en generaciones posteriores. Cuando estas relaciones se hacen conscientes, a veces las enfermedades o los síntomas se debilitan, o a través del proceso de trabajo con constelaciones, la enfermedad logra retirar la fuerza o el combustible.


V.L.: Vos hablas de que muchas veces, el enfermo toma el rol de un niño, en un anhelo infantil... ¿Qué podés decir acerca de esto?


S.H.: Lo primero que se reconoció, cuando uno introdujo representantes para las enfermedades y los síntomas en el trabajo con constelaciones, es que esos representantes se sentían unidos a personas o contenidos excluidos de esa familia. Cuando a esas personas o a esos contenidos se los incluía, los representantes de enfermedades muchas veces se sentían debilitados, superfluos, o a veces como que estaban en modo “stand by”, que estaban listos para actuar.


Durante bastante tiempo, yo creía que esa era la parte más importante del trabajo: averiguar qué es lo que inconscientemente quedaba excluido y que a través de síntomas o enfermedades sigue vivo en el sistema. Muchos de mis pacientes observaron estos procesos, muchos estaban muy emocionados, pero muchos también volvieron diciendo que la constelación fue una experiencia especial para ellos, pero los síntomas o las enfermedades quedaron.


Entonces, yo me debía preguntar de dónde proviene la discrepancia, porque el proceso de la constelación muestra qué es lo necesario para que la enfermedad se pueda retirar y, al mismo tiempo, eso no se manifiesta en la realidad. Ahí entonces me quedó claro por qué los pacientes quedan atascados o retienen la enfermedad o la implicación o el síntoma. Se mostró que los pacientes, a través de la implicación, se sienten pertenecientes a su familia o se sienten cercanos a los padres. Pero si se liberan, si salen de la implicación, tienen la sensación de que pierden su lugar en la familia. Un hijo necesita el lugar en la familia para sobrevivir; solamente un adulto puede hacer como que se va de la familia, o sea, dejar atrás la familia y pasar a una vida propia.


Así se puso de manifiesto que muchos pacientes en su sintomatología están atrapados, atados en un anhelo profundamente infantil y que para la sanación es necesario reconciliarse con ese anhelo, soltar el anhelo y soltar también a los padres. En esa medida, también el proceso de sanación es un proceso de crecimiento.


V.L.: Escuché que hablas también de la auto sanación como un proceso de responsabilidad. ¿Cómo trabajas esto que recién comentaste en la responsabilidad de tus pacientes?


S.H.: La mayoría de los pacientes que me viene a ver son adultos, pero cuando miramos a la familia con respecto a su síntoma o su enfermedad, reconocemos que ellos están atados a un anhelo infantil. Parte del proceso de crecimiento al que pertenece hace falta y es necesario por una parte soltar esos anhelos infantiles no cumplidos, despedirse de la esperanza de que se cumplan y pasar a un proceso de autorresponsabilidad.


V.L.: ¿Cómo encaras el rol del facilitador en ese proceso de acompañamiento?


S.H.: Bert Hellinger dijo, o sea, el creador del método de Constelaciones Familiares, que lo primero que tiene que hacer un facilitador es abrir su corazón para el cliente y para todo aquello que forma parte, que pertenece al cliente, o sea, su familia, sus ancestros y todos los acontecimientos traumáticos que experimentó el cliente o la familia del cliente. Cuando yo trabajo con un cliente en un grupo, trabajo con el cliente a mi lado, me abro por así decirlo para él y hacia todo lo que forma parte, pertenece a él. Ahí entonces yo trato de vaciarme totalmente, como una hoja de papel en blanco y le permito al cliente como si tomara lugar en mí y fuera trazando su silueta en esa hoja de papel en blanco.


Así, mi cuerpo se transforma en un sistema de referencia para mí, en la percepción del cliente. Después, en una entrevista aclaramos de qué se trata y, basado en mi experiencia con la terapia corporal, se van dando situaciones de referencia entre las informaciones que el cliente da y las sensaciones corporales que yo tengo. Así, uno puede reconocer qué contextos son importantes, esenciales para el cliente y su sintomatología. Conociendo los así llamados "Órdenes del Amor", también uno podría decir los principios de la vida, se puede formular una hipótesis, luego uno trata de verificar esa hipótesis a través del proceso de la constelación o ir corrigiéndola.


V.L.: Me gustó mucho escucharte hablar del facilitador como un catalizador. ¿Podés contarnos algo más sobre esto?


S.H.: El facilitador tiene la ventaja de que tiene más distancia con respecto a los temas del cliente. De esa forma, tiene más libertad como para formarse una imagen de los eventos traumáticos del cliente y su entorno. Así, el facilitador se transforma también en un espejo para el cliente. Pero para que ese espejo sea nítido en la medida de lo posible, también es importante que el facilitador realice mucho trabajo personal, porque en realidad lo que se necesita es un campo más allá de cualquier tipo de juicios, como para que se genere un espacio neutral, en el que entonces se puede formar y notar una imagen del tema del cliente.


V.L.: Y... hablaste del trabajo personal y sé que trabajaste más de 6 años con Thomas Hübl. ¿Cuál es el aporte más importante que ese trabajo te dejó a tu proceso personal?


S.H.: Thomas Hübl dice, "Todo aquello que se relaciona entre sí, puede sanar". Si yo tuviera que describir mi trabajo de hoy día con una sola frase, yo elegiría esa frase. Aquello con lo que Thomas me ayudó es a relacionarme con más conciencia y a un nivel más profundo y a moverme al mismo tiempo simultáneamente en diferentes espacios en relación. Porque si yo digo "Todo lo que se relaciona puede sanar", esa frase se refiere a diferentes niveles y espacios de relaciones diferentes.


Entonces, hay una relación, por ejemplo, entre el cliente y el terapeuta, pero también existe una relación entre el cliente y su cuerpo. Existe una relación entre el cliente y aquello que sucede en la constelación. Existe una relación entre el terapeuta y su cuerpo, y existe una relación entre el terapeuta y lo que sucede en la constelación. Uno podría establecer aún más diferencias, porque si uno ahora trabaja con enfermedades, hay nuevamente una relación entre el cliente y su enfermedad, hay una relación entre el terapeuta y la enfermedad del cliente, y también hay una relación en el sistema familiar de diferentes miembros del sistema familiar hacia las enfermedades. El arte del facilitador es percibir todos estos espacios de relaciones, ir averiguando dónde tienen efectos uniones o relaciones que no son sanas, dónde sigue atada una energía de trauma no resuelto y qué es lo necesario para que se generen espacios de relación sana.


Y tampoco es coincidencia que Thomas elija esta frase, porque esa frase es válida para él en su trabajo en triada y para la comunicación transparente. También ahí para él es importante que surjan, que se generen espacios de relación sanadores. De esa manera, esos dos trabajos se van encontrando. La herramienta de Thomas es la comunicación transparente o la triada; mi herramienta es la constelación. El objetivo en realidad es el mismo.


V.L.: ¡Muchísimas gracias! Para ir cerrando, porque estuviste dando dos días de taller y me imagino que debes estar muy cansado, me gustaría que le dejes un mensaje a los estudiantes y facilitadores sobre el trabajo con la enfermedad.


S.H.: Lo importante es que si yo busco trabajar con personas con enfermedad, debo mirar mi relación con respecto a enfermedades y no detenerme de seguir creciendo y seguir evolucionando. Yo personalmente, en parte, lo hago de la manera que cada paso que hago en la constelación, mientras voy haciendo ese paso, también me lo cuestiono. De esa manera, voy siguiendo las reacciones corporales del cliente y también las reacciones de los representantes, y permito ser movido, porque el cambio presupone movilidad. De ahí que es importante que yo mantenga mi propia movilidad y la siga cuestionando continuamente.



V.L.: Stephan, muchísimas gracias por esta entrevista y gracias a Rosi Steudel también por traducir.

Compartir en

Cómo sanar tus problemas de pareja con constelaciones
Por valeria.lavorato 3 de abril de 2025
Sana tus problemas de pareja con constelaciones familiares. El amor en una pareja se fundamenta en el encuentro entre adultos e iguales.
Enero 2025 fui portada de la revista
Por valeria.lavorato 17 de marzo de 2025
Es importante que las empresas cuiden el bienestar laboral. Te cuento que en Enero 2025 fui portada de la revista "El Comarcal" Aquí te comparto la nota!
Por valeria.lavorato 4 de marzo de 2025
Participación en la mesa redonda del Programa Merlo. El 20 de diciembre de 2024, tuvo lugar la sesión de clausura, una iniciativa de la Fundación Ronsel.
Un pixel art de una montaña con un fondo blanco.
Share by: